¿Qué es la escoliosis?

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La escoliosis es una alteración anómala de la alineación de las vértebras de la columna, es decir, cuando los pacientes presentan grandes curvaturas en forma de S o de C, como si se tratara de una escalera de caracol.

La mayoría de las escoliosis no producen molestias, pero en algunos casos pueden producir dolor de espalda o, incluso, dificultar la respiración.

Varios estudios han comprobado que la escoliosis no puede prevenirse, ya que viene determinada por los genes, puede reducirse su progresión, pero las investigaciones apuntan que no puede prevenirse su aparición.

Los profesionales de Top Doctors informan que los síntomas típicos de esta enfermedad son: «Hombros desparejos, un omóplato que parece más prominente que el otro, cintura despareja y un lado de la cintura parece más alto que el otro».

La escoliosis idiopática es el tipo más habitual. «Afecta a niñas y niños sanos, y se ha visto que uno de cada cinco pacientes tiene un antecedente familiar de escoliosis. La incidencia es ligeramente superior en las niñas, y es más probable que progrese y precise tratamiento en el sexo femenino», informa el doctor Luis Álvarez Galovich, jefe de la Unidad de Columna del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

Este tipo de escoliosis se puede clasificar en tres categorías:

-Infantil, que aparece entre el nacimiento y los cinco años. La curva de las vértebras se presenta hacia la izquierda, pero desaparece a medida que el niño crece.

– Juvenil, cuya aparición se produce entre los cinco y los diez años.

-La adolescente, que surge a partir de los diez años.

«En cuanto a la escoliosis congénita», continúa el doctor Álvarez, «las anomalías en la formación de las vértebras en el feto, durante el primer trimestre del embarazo, pueden causar deformidades en la columna que son evidentes desde el nacimiento o al principio de la infancia».

La escoliosis neuromuscular es la que se asocia a las enfermedades de los nervios y de los músculos, como la parálisis cerebral, la distrofia muscular de Duchenne, la atrofia muscular espinal, la espina bífida, tumores de médula espinal o neurofibromatosis.

Si no se trata esta patología las curvas de escoliosis que superan los 50º pueden llevar a problemas, como un deterioro progresivo de la curva escoliótica, que en algunos pacientes puede llevar a reducción de la capacidad pulmonar y al desarrollo de la enfermedad pulmonar restrictiva.

¿Cuáles son los mejores tratamientos?

Los tratamientos aceptados para pacientes con una deformidad de escoliosis son:

Observación: Está indicada para pacientes con curvas pequeñas de <25° o en aquellos que tienen curvas estables de hasta 40-50° en magnitud.

Corsé: Este tratamiento es aconsejable para niños y adolescentes en crecimiento con curvas entre 25 °y aproximadamente 40-50. Es necesario que el paciente use el corsé 23 horas al día, aunque también existe el corsé nocturno para niños que no toleran llevarlo durante tantas horas.

Fisioterapia: El profesional Iván Bragado explica que también se recomiendan fisioterapia y ejercicio, para que optimice su situación muscular.

Cirugía de fusión espinal: Se realiza en pacientes con curvaturas progresivas de más de 40-50°. El proceso de curación puede llevar algunos meses para completarse, por lo que los pacientes no pueden realizar una actividad deportiva hasta los tres o seis meses.

Sin embargo, «para mejorar la seguridad y eficiencia de la colocación de la instrumentación, actualmente están utilizándose sistemas de navegación que, mediante una visión 3D de la columna, guían al cirujano para la correcta colocación del tornillo, y con una eficacia del 99%», explica el doctor Galovich.

Se pueden utilizar plantillas 3D que se preforman de forma individualizada a cada vértebra del paciente, y “permiten la colocación exacta del tornillo, que ha sido previamente establecida en un modelo virtual”, añade el experto.

Recomendaciones para mejorar la actitud idiopática de tu hijo

Para mejorar la calidad de vida de tu pequeño debes tener en cuenta los siguientes consejos:

Evitar el peso de las mochilas

El peso de la mochila puede perjudicar un cambio en la marcha y en la postura, ya que con el peso inclinamos el tronco, la cabeza y el cuello hacia delante y con ese movimiento se cargan las lumbares.

Opta por las mochilas bajas, a la altura de la tercera vértebra lumbar y de doble tirante. Recuerda que el peso de la mochila no debe sobrepasar del 10 al 15% del peso corporal del niño.

Colchones viscoelásticos

No es recomendable los más duros sino los que se adaptan a la columna, como los colchones viscoelásticos. También es importante buscar una almohada que se adapte a la cabeza y al cuello.

Una correcta higiene postural

Es aconsejable que el pequeño realice sus deberes en una silla y una mesa de altura adecuada para estudiar. Los expertos explican que las sillas y mesas deben colocarse de manera correcta, para que los niños no tengan que inclinar de forma permanente el cuello y el tronco.

Más actividad física

Para fortalecer la musculatura del tronco el pequeño puede realizar media hora diaria de ejercicios.

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