El inglés es un requisito preferente para freelancers digitales.

Freelance digital

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En una gran cantidad de ofertas de trabajo digitales en remoto encontramos el requisito de tener un buen nivel de inglés hablado y escrito, aunque el trabajo exija que se realice en castellano. Lo podemos comprobar visitando portales de empleo y redes sociales como LinkedIn.

Soy periodista y estoy inscrito en LinkedIn. Habitualmente visito esta red social para estar al tanto de las novedades que se dan en el sector de la comunicación y para establecer contactos con colegas de profesión. No voy a negar que no pierdo la ocasión de echar un vistazo a las ofertas de trabajo para ver si sale alguna a tiempo parcial, y en remoto, con la que sacarme un extra.

Para mi sorpresa, la gran mayoría de las ofertas en remoto para periodistas y redactores vienen en inglés. Y no solo eso, además de un mínimo de experiencia y el requisito de tener un título universitario en periodismo o marketing, te piden tener un buen nivel de inglés. Mínimo C-1.

Me consta que para algunos trabajos, una vez has pasado la primera criba, te hacen una prueba de inglés. No basta con que lo hayas especificado en el currículum. Quieren saber cuál es tu dominio del idioma.

En algunos de estos trabajos, las indicaciones para cada encargo están en inglés. La empresa es extranjera y tu superior se comunica contigo en inglés hablado. Para muchos trabajos, debes documentarte de artículos o webs redactadas en inglés. El inglés no es una opción, es un criterio imprescindible.

Los que trabajamos en remoto solemos ponernos al día en las nuevas tecnologías: manejo de WordPress, edición en video, diseño con photoshop. El inglés es otro conocimiento que no podemos descuidar. No podemos alegar que lo estudiamos en el instituto. Puesto que en muchos casos, si no lo practicamos, ya no nos acordamos de casi nada y somos incapaces de mantener una conversación en ese idioma.

Los trabajos en remoto.

La web sobre economía Stanford indica que tras un breve descenso entre 2022 y 2023 el trabajo en remoto se ha estabilizado. El trabajo en remoto total es más frecuente entre profesionales menores de 35 años, relacionados con trabajos digitales y sin hijos. Mientras que los trabajadores mayores con hijos son más tendentes a modelos mixtos. Es decir, trabajar algunos días en la oficina y otros en casa.

Solemos identificar el trabajo en remoto con el teletrabajo, trabajadores por cuenta ajena, que trabajan para una empresa y lo hacen desde su ordenador. Pero siempre no es así. Hay muchas profesiones en las que los freelance (autónomos) realizan la mayor parte de su actividad en remoto. Me refiero a desarrolladores web, técnicos en ciberseguridad, asesores de marketing, commuity managers, traductores, copywritter, periodistas, etc.

Para este tipo de trabajadores, el mercado de trabajo se ha vuelto global. Empresas de cualquier parte del mundo reclutan colaboradores en cualquier país. Al entregarse el trabajo por vía digital, da igual el país donde resida el profesional.

El modelo de trabajo en remoto está sobre todo asentado en los países anglosajones: Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda, Australia, Canadá. En Asia es donde menos índice de trabajo en remoto hay. Dentro de los países europeos son Dinamarca, Alemania y Polonia donde más se practica. España nos encontramos en una posición intermedia, pero como las tendencias en los sistemas de trabajo los imponen los países anglosajones, no nos debe sorprender que el trabajo en remoto, principalmente en su modalidad freelance, vaya a coger fuerza en nuestro país en los próximos años.

Los nómadas digitales.

Este es un tema viral. Un estilo de vida. Trabajadores freelance que trabajan en remoto mientras van viajando por el mundo. Una opción que inspira a muchos jóvenes en la actualidad.

La web World Packers indica que para ser nómada digital es fundamental identificar aquellas habilidades digitales que dominas y que te gustan. En la actualidad, para muchos trabajos puntuales se tiene más en cuenta que domines ciertas habilidades, que le pueden servir a otro, que disponer de un título universitario. Saber manejarte en WordPress, por ejemplo, te puede ayudar a recibir encargos de montar páginas web para empresas, aunque no seas un desarrollador informático.

La gran mayoría de los Community Managers son apasionados de las Redes Sociales. Llevar los perfiles de una empresa o de un profesional en redes conlleva tiempo. Por lo que esta es una actividad que suele delegar en terceros. Si además, obtienes resultados, es fácil que te contraten y que puedas trabajar en remoto.

Es importante investigar el mercado, analizar los perfiles que más se demandan y adquirir nuevas habilidades digitales. Si te dedicas al marketíng y te gusta escribir, conocer ciertas fórmulas que utilizan los copywriter o dominar técnicas como el storytellyng te puede abrir muchas puertas.

Para este planteamiento de trabajo, cuidar la presencia digital es fundamental. Debes mostrarte activo en las redes sociales que utilizan tus clientes potenciales, disponer de un sitio web propio, tener un portfolio con trabajos realizados y visitar con frecuencia foros y portales de empleo. Internet pasará a ser tu principal fuente de trabajo. Por donde te llegarán los encargos.

Suena bien. Parece seductor. Pero la realidad es más compleja. Muchos de estos trabajos en remoto, sobre todo cuando estás empezando, están mal pagados. Ocupan muchas horas por poca retribución. Como freelance tienes que ir captando clientes. Los clientes no tocan tu puerta. Al menos, en cantidad suficiente para permitirte llevar un mínimo nivel de vida. En este sentido, saber inglés te abre más el abanico de posibilidades y te da la oportunidad de acceder a trabajos mejor pagados.

Qué nivel de inglés se exige.

Los niveles de inglés, como los de cualquier otra lengua, se clasifican en función de las categorías que establece la Escuela Oficial de Idiomas.

Los niveles básicos son el A-1, que hace referencia a los principiantes, cuando empiezas a estudiar un idioma, y el A-2 que es el elemental, este es el nivel de inglés que probablemente tendríamos si nos quedáramos solo con lo que hemos estudiado en primaria y secundaria.

Con el nivel B-1, el intermedio, puedes manejarte en situaciones de la vida cotidiana. Como puede ser salir de compras en un país angloparlante, coger el trasporte público, comer en un restaurante. Los conocimientos de inglés son superiores, pero aún se hallan en un nivel bastante superficial.

Lo que se conoce como el nivel intermedio avanzado, el B-2, ya te permitiría realizar algunos trabajos en inglés. Redactar textos, leer artículos, participar en reuniones.

El nivel C-1, que es un nivel avanzado, te posibilita negociar y manejar en inglés situaciones complejas. Con este nivel te podrías comunicar con soltura en entornos profesionales internacionales.

El nivel C-2 es lo que se conoce como bilingüe. Alguien que tiene un dominio de la lengua inglesa parecido al de un hablante nativo. Este es un nivel difícil de conseguir. O eres alguien que te comunicas habitualmente en inglés con nativos angloparlantes o eres una persona que ha vivido una temporada, más o menos prolongada, en un país de habla inglesa.

Un nivel B-2 de inglés te permite acceder a ofertas de trabajo internacional y responder a ellas con cierta dignidad. De todas formas, no es lo que demandan la mayoría de los clientes y empresas y menos para hacer trabajos en remoto con una cierta estabilidad en el tiempo. Ahora, para estos trabajos están exigiendo un nivel C-1 o superior. Lo que indica, que el freelancer debe perfeccionar su inglés y mantenerlo fresco.

Lo mejor son los cursos.

Muchos expertos con los que he hablado sobre el asunto de perfeccionar tu inglés para trabajar en remoto y adaptarte a las exigencias del mercado opinan que el medio más eficaz son los cursos.

Quizás vivir una temporada en un país angloparlante te proporcionaría más soltura, pero la realidad es que muchos freelancers que se proponen mejorar su inglés lo hacen mientras están trabajando. Es como esos cursos de reciclaje y perfeccionamiento que cogen con frecuencia para mantenerse actualizados.

Todos los cursos de inglés no son iguales. Los profesores de Starling Entrenúcleos, una academia de inglés de Dos Hermanas (Sevilla), que imparte cursos presenciales y online de inglés para todas las edades y que preparan a los estudiantes para superar los exámenes oficiales, opinan que los cursos para adultos deben enfocarse en obtener resultados reales, orientados a la finalidad para la que se estudia. En este caso, estar al nivel que exige el trabajo.

Dentro de estos cursos, los más efectivos son los que se basan en clases en vivo, dentro de grupos reducidos (10 personas como máximo). Tener un profesor que hace un seguimiento de tus avances y que parte del nivel real de inglés que tienes, te permite avanzar de una manera más segura.

Las clases grabadas, que se han puesto de moda, debido al auge de los infoproductos, enseñan, no lo vamos a negar, pero no ofrecen esa formación personalizada que necesita el profesional.

Los cursos actuales de inglés huyen de la metodología tradicional. De memorizar palabras, verbos y normas gramaticales. Son cursos más dinámicos. Donde la comunicación con los compañeros es un instrumento de aprendizaje.

Beers & Conversation.

Estos son eventos que se han puesto de moda para practicar y perfeccionar el inglés. Muchos bares, pubs y cafeterías organizan quedadas entre extranjeros y personal nativo donde la gente se comunica en inglés. En la cafetería de la Estación de Francia de Barcelona es habitual encontrarse con grupos de este tipo.

Es una experiencia divertida. Conoces gente nueva, desempolvas tu inglés y pierdes el miedo a practicarlo. De todos modos, más que un método para aprender inglés, yo lo veo como un recurso para mantenerlo fresco. El inglés, como muchos conocimientos que hemos ido adquiriendo en nuestra época de estudiante, sino lo practicas, termina perdiéndose.

El periódico argentino La Nación cuenta que estas quedadas las introdujo en Buenos Aires un británico llamado Benjamin Moreira que acababa de llegar a la ciudad. Al joven le sorprendía como mientras los bonaerenses se movían por determinados ambientes, los turistas que no hablaban español lo hacían por otros. Como él cuenta, parece como si existieran dos Buenos Aires. Uno para los nativos y otro para los extranjeros.

Por esta razón, un día se le ocurrió organizar un encuentro en un bar. Inspirado por esa necesidad de unir culturas. Todo comenzó como un pequeño experimento, en el que llegó a reunir a 50 personas. La experiencia resultó tan gratificante que decidieron organizarla cada semana.

Como cuenta Benjamin, esta es una propuesta fresca, espontánea. Es tan sencillo como entrar en el bar, ponerse una banderita en la chaqueta, que indica de qué país eres, y dejarte llevar por la conversación. No necesitas inscribirte antes, ni nada.

Este formato ha tenido tanto éxito que se ha extendido por todo el mundo. Se han creado, incluso, aplicaciones que organizan o informan sobre quedadas de este tipo. Muchos bares las organizan por su cuenta.

El inglés hay que practicarlo.

Si te mueves en un sector laboral en el que necesitas el inglés para progresar y encontrar mejores oportunidades, el inglés debes integrarlo en tu vida, practicarlo con frecuencia. De poco te sirve que presentes un diploma que acredite tu nivel de inglés, si luego en la práctica, no estás a la altura.

En la actualidad, tenemos muchos medios a nuestro alcance para mantener fresco el inglés. Uno de ellos es ver películas o series en versión original. En cualquiera de las plataformas de contenido en streaming lo puedes hacer. Si te sientes más cómodo con los subtítulos, no prescindas de ellos. Te pueden aclarar ciertas expresiones o palabras que no conoces, o despejarte dudas que te ha creado la pronunciación del actor.

Es bueno acostumbrarse a leer artículos en inglés. Es probable que estos textos sean útiles para tu trabajo. Internet contiene más contenido escrito en inglés que en ningún otro idioma. Leerlo en su lengua original te permite un acceso directo a las fuentes, sin interpretaciones que puedan haber recortado o modificado el contenido. Al tiempo, como no, que mejoras tu comprensión lectora en inglés.

 

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