Efectos del plástico sobre nuestra salud

Efectos del plástico sobre nuestra salud

Tras publicarse un análisis acerca de los conocimientos que actualmente se tienen sobre la presencia de microplásticos en el agua potable, la Organización Mundial de la Salud con fecha 22-8-2019 ha pedido que se realice una evaluación exhaustiva de la presencia de estos materiales en el medio ambiente y de sus posibles efectos sobre la salud de las personas, instando, además, a reducir la contaminación por plásticos para proteger el medio ambiente evitando así que la población mundial esté expuesta a sus efectos. Actualmente se estima que a nivel mundial una persona puede llegar a utilizar hasta 35 kg. de plástico al año, cifra que aumenta en Europa occidental, cuyo consumo se estima que puede llegar hasta los 92 Kg.

El uso masivo del plástico comenzó en la década de los 50 y a partir de entonces su evolución ha sido una progresión geométrica, pasando de una producción a nivel mundial de 1,5 millones de toneladas métricas en el año 1950 a aproximadamente unos 350 millones de toneladas métricas en el año 2017, de los cuales unos 65 millones se generaron en Europa. Por ello, en un mundo cada vez más concienciado con el uso del plástico, nosotros os recomendamos como proveedor a Bioplásticos Genil, puesto que ellos son fabricantes de bolsas de plástico para farmacias y comercio en general, aunque su especialización está en la fabricación y comercialización de todo tipo de bolsas de plástico biodegradables y compostables, las cuales son elaboradas con materias primas procedentes del almidón de maíz o de patata, por lo que cumplen con la normativa de calidad EN 13432.

Y es que la exposición al plástico se ha extendido hacia todo el medio ambiente en general, ya que los desechos plásticos existentes se fragmentan en partículas más pequeñas donde la mayor parte de la población humana y animal queda expuesta a sus efectos. El impacto que los humanos podemos sufrir a lo largo del ciclo de producción del plástico puede ser distinto, ya que puede estar relacionado tanto con la exposición a las partículas de plástico como a los productos químicos que lleva asociados, por ejemplo:

  • En la extracción de las materias primas se pueden inhalar sustancias tóxicas presentes que afectan al sistema inmune, hígado, riñones, etc.
  • Refinado y producción. Este proceso produce la emisión al aire sustancias que pueden ser inhaladas afectando al sistema nervioso y reproductivo, además de producir cáncer, leucemia e impactos genéticos como bajo peso al nacer.
  • Uso del consumidor. Mediante la utilización de productos envasados en plástico, juguetes, mobiliario, enseres domésticos, prendas textiles, a través de los suelos agrícolas, etc. pueden dar lugar a enfermedades autoinmunes, sistema cardiovascular, problemas gastrointestinales, aparato respiratorio, reproductivo, cáncer, etc.
  • La degradación del plástico puede llegar al medio ambiente alcanzando la cadena alimenticia de todos los organismos vivos presentes tanto en la tierra como en el medio marino.

¿Qué alternativas podemos utilizar ante el plástico?

  • Al ir a la compra podemos optar por la utilización de bolsas reutilizables de tela o como hacían nuestras abuelas y siguen haciendo en algunos países del norte de Europa las clásicas cestas de mimbre. Otra opción pasa por utilizar las bolsas de plástico que ya tengamos en casa.
  • Sustituir las botellas de plástico de la nevera por botellas de vidrio, ya que se podrán reutilizar igualmente.
  • A la hora de vestir, utilizar tejidos naturales como la lana, el lino, el algodón… son muy cómodos, duraderos, suaves, frescos o cálidos según el tejido y más agradables al contacto con la piel. Los tejidos sintéticos están elaborados con poliéster, un tipo de plástico.
  • Evitar los embalajes de plástico, dado que, según datos de una estadística publicada, el mayor porcentaje de residuos plásticos en Europa proceden del embalaje.

Investigaciones para transformar los desechos plásticos

En los últimos años son constantes las investigaciones que se están realizando desde diferentes ámbitos científicos para transformar los desechos plásticos producidos con el fin de darle una nueva utilidad. Así, desarrollar innovaciones y nuevos productos que incentiven el reciclaje del plástico es una de las mejores formas de disminuir estos desechos. Por ello, un grupo investigador de la Universidad de Swansea, en el Reino Unido, liderado por el doctor Moritz Kuehnel, ha descubierto un nuevo proceso a través del cual la luz solar puede transformar desechos plásticos en un combustible de hidrógeno y otros productos químicos. En este sentido, el investigador manifestó: “Queremos aprovechar los desechos no reciclables y hacer algo útil con ellos, el plástico desechado contiene mucha energía y al botarlos, se están tirando su energía, incluso si son plásticos biodegradables y no se generan residuos, pues la energía en ese plástico aún se pierde”. Además, en Holanda, por ejemplo, se está probando el uso del plástico reciclado para construir ciclo rutas, del mismo modo que en EEUU y Australia existen iniciativas para utilizarlo en la construcción de carreteras.

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