Cualquier espacio es bueno para guardar

Cualquier espacio es bueno para guardar

Cada vez las viviendas son más pequeñas y esto, a algunos nos gusta más y a otros nos gusta menos, de hecho hay quien decido irse a vivir a una “minicasa”, tal y como las han denominado los estadounidenses, para viajar menos y pagar también menos hipoteca. Sin embargo, la realidad es que tanto en piso como en vivienda unifamiliar, cuanto menos espacios tenemos, más complicado nos es guardar las cosas. Tenemos falta de almacenaje.

Todo esto trae consigo desorden, estrés, e incluso la imposibilidad de tener toda la ropa u objetos que te gustaría tener, ya que la falta de espacio donde guardarlos te obliga a no acumular nada. Además, este tipo de situación tiende a crear problemas de convivencia, tanto entre matrimonios o parejas de hecho como entre madres, padres e hijos. De hecho, en Agencia Géminis, nos han confirmado que muchos de los solteros y solteras que acuden a su agencia aseguran que los problemas de convivencia son el mayor escollo entre los nuevos matrimonios e incluso entre aquellos que descuidan su comportamiento y orden tras años de convivencia.

Según Sidon Armarios, los armarios empotrados son una de las mejores soluciones pues, al instalarse en huecos entre las paredes, ahorran espacio y son perfectos para almacenar, pero hay muchas más ideas que puedes resultarnos interesantes.

Trucos de almacenaje

  • Piensa en alto: no somos un país de altos, eso está claro, y por eso tendemos a buscar almacenaje en lugares como debajo de la cama o en los bajos de los armarios pero la realidad es que el almacenaje en vertical da para mucho. Las estanterías no tienen por qué acabar a los dos metros sino que pueden llegar hasta el techo, igual que los armarios. De este modo podemos almacenar hacia arriba en espacios que, de otro modo estarían desaprovechados. Además, tal y como dicen en la revista Clara, con 20 centímetros de profundidad es suficiente, por ejemplo, para libros, por lo que no perderías mucho espacio en horizontal.
  • A medida: no todos tenemos la oportunidad de hacernos muebles a medida pero de entre todo lo que podemos encargar, las estanterías suelen ser de los muebles más económicos, por eso no es nada descabellado pensar en instalar estanterías a medida en esos rincones del hogar que tenemos en desuso porque apenas cabe nada.
  • Los puentes: ¿Y qué me dices de esos espacios perdidos que hay encima de las puertas? Lógicamente nadie usa esos trozos de pared y yo no te pido que lo hagas en un salón, por ejemplo, pero tal vez sí en un despacho, en un baño o en una cocina. Sobre el marco de la puerta se pueden colocar baldas o estructuras tipo puente donde guardar libros, ropa, complementos, etc.
  • Todas las paredes son válidas: tal vez no lo hayas pensado pero sobre el sofá, en la pared trasera, tienes espacio para poner estantes o muebles flotantes. Piensa que en ese espacio nunca estarás de pie, por lo que no podrás darte en la cabeza. Del mismo modo, hay paredes en la cocina en la que no se instalan muebles por lo que poner un par de baldas con una mesa pequeña para comer debajo puede ser el rincón perfecto de almacenaje y uso.
  • Rieles: si bien es verdad que en el comedor no tiene mucho sentido hacerlo, así como tampoco en un dormitorio, instalar rieles en las duchas o en las cocinas puede ser perfecto para colgar pequeños cestos, utensilios, especias y demás productos. También son perfectas en las zonas de estudio para colgar botes con lapiceros, grapadora, clips, y demás herramientas de oficina.
  • Accesorios: tener los accesorios de pelo sueltos en un cajón no solo implica desorden, sino también falta de espacio. Puede parecer una tontería pero ordenar tus accesorios, zapatos, pañuelos, complementos y demás utensilios pequeños puede marcar una gran diferencia en el espacio de almacenaje.
  • Perchas: detrás de las paredes no podemos poner demasiado, pues chocaría con todo al abrir, pero sin embargo son el espacio perfecto para instalar perchas, ya sea para abrigos, bolsos sombreros e incluso para zapatos. Píenselo.
  • Pasillos y recibidores: puede que sean tan estrechos que no puedas planteare nada pero a veces hay espacio suficiente como para poner una estantería larga en horizontal. La parte superior puedes cubrirla con cojines, a modo de asientos, y en la parte inferior colocar cajas organizadoras, revistas, zapatos e incluso la correspondencia.
  • Usa la escalera: no todas las viviendas tienen escalera pero si vives en una casa unifamiliar es muy probable que tengas así que utiliza el espacio que queda debajo de la escalera, así como las paredes de la misma, sin atiborrarla demasiado claro está.
  • Usa las columnas: a veces las columnas de obra, esas que no puedes quitar porque forman parte de la estructura del edificio, crean huecos y recovecos que no sirven para nada. Algunas familias incluso los tapan para crear una pared lisa, pero una buena idea es improvisar una despensa en esos huecos, un estante para libros e incluso un herbolario.

Y, sobre todo, busca muebles con extras. Por ejemplo, la mesa de centro puede ser solo una mesa de centro pero también puede tener cajones o un estante debajo donde almacenar cosas. Del mismo modo un baúl antiguo puede ser decoración pero también un lugar perfecto para guardar aquello que no usas a diario. ¿Y tú, qué trucos nos das?

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