¿Cómo realizar una buena higiene bucal?

¿Cómo realizar una buena higiene bucal?

Todos sabemos que una buena higiene bucal es imprescindible para tener una boca sana, ya que previene y evita multitud de procesos dolorosos y enfermedades en nuestra boca como la caries o las enfermedades de las encías. Para ello es necesario establecer unos buenos hábitos de higiene bucal entre la población en general y, sobre todo, entre los más pequeños. Desde su más tierna infancia es vital que los niños cojan buenos hábitos y, para ello, nosotros os recomendamos que le hagáis una visita a un odontólogo de confianza, aunque si no se os viene ninguno a la cabeza, nosotros os recomendamos la Clínica dental La Chicuela, ya que ellos son especialistas en ortodoncia y odontopediatría, lo cual nos ayuda a cuidar la salud bucodental de nuestros hijos. En este sentido, este centro cuenta con La Chicuela Kids, donde de una forma didáctica, amena y divertida, educan y aconsejan a los pacientes más jóvenes sobre la necesidad de cepillar los dientes después de cada comida y el modo más adecuado de realizarlo.

El cepillado dental tiene como fin conseguir la eliminación de la placa bacteriana o biofilm bucal, una capa invisible que forma una película incolora y pegajosa, compuesta por bacterias y azúcares, que se forma a través de las proteínas contenidas en la saliva y los restos de comida que quedan atrapados entre los dientes y las encías. Esta se adhiere de una forma constante a la superficie de los dientes, las encías y a la lengua, liberando sustancias ácidas que atacan al esmalte de los dientes, dejándolos desprovistos de toda protección frente a la caries. Estas bacterias que forman la placa bacteriana están unidas entre sí por un complejo mecanismo que además de unirlas sirve para alimentarlas, lo que unido a una falta o deficiencia de higiene bucal hace que esta placa al principio invisible y delgada se vaya poco a poco engrosando hasta llegar a calcificarse formando lo que se denomina como sarro.

La forma correcta de realizar una buena higiene dental está simplificada en los siguientes pasos:

  • Un buen cepillado dental después de cada comida o al menos tres veces al día. Es importante realizarlo despacio poniendo especial atención en llegar a todos los rincones de la boca, cepillando la totalidad de superficie dental por ambas caras de dientes e implantes dentales, sin olvidar la lengua, espacios interdentales y alrededor de las encías. Siempre con un cepillo dental adecuado y de calidad que tenga los filamentos con sus extremos redondeados y texturizados y que no sea duro. No debemos olvidar renovar el cepillo dental cada tres meses.
  • Se deben colocar los filamentos del cepillo orientados hacia la línea de las encías formando un ángulo de 45º, realizando un movimiento para arrastrar los restos de alimentos. El cepillado debe durar al menos 2 minutos.
  • La placa bacteriana está unida a la superficie de los dientes por lo que no es suficiente enjuagarse la boca para eliminarla, se necesita un cepillado.
  • Limpia siempre los espacios entre los dientes con seda o hilo dental, así como con cepillos interdentales específicos con los que podrás eliminar la placa bacteriana adherida. Es importante en el caso de los cepillos interdentales o interproximales saber escoger la talla, es decir el tamaño del espacio interdental para que sean los filamentos y no el alambre del cepillo los que estén en contacto con los dientes, también debemos fijarnos en su forma, de tal modo que sea un modelo que nos proporcione un mejor acceso al espacio interdental.
  • Es importante elegir determinadas pastas dentífricas o colutorios para realizar enjuagues bucales con componentes específicos y que estén indicados por el especialista para determinadas circunstancias, como pueden ser problemas de encías, ortodoncias, implantes…
  • El limpiador lingual ayuda a eliminar y prevenir el cúmulo de las bacterias depositadas sobre la lengua y que en el 50 % de los casos son las principales productoras del mal aliento.
  • Los irrigadores bucales son un aparato que realiza una limpieza bucal mediante la aplicación de un chorro a presión y pulsátil de agua. Están especialmente indicados para asegurar una limpieza bucal en profundidad, aunque en ningún caso debe sustituir la limpieza oral habitual con cepillado, sino que debe ser complementaria de la misma. Además, también están especialmente indicados para personas con implantes dentales, ortodoncia, problemas periodontales, para lugares en los que el cepillo interdental o hilo dental no llega, etc.

Los problemas derivados de una mala higiene bucal

Una inadecuada o una falta de higiene bucal puede dar lugar a una periodontitis, enfermedad de la encía relacionada con otras enfermedades sistémicas como las enfermedades cardiovasculares, neumonía, diabetes, enfermedad renal crónica, síndrome metabólico, diversos tipos de cáncer, artritis reumatoide, obesidad, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), deterioro cognitivo, complicaciones en la mujer durante el embarazo, retinopatía, etc.

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